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Generando una cultura de voluntariado

FEMSA

Por: César Ruiz, Responsable de Desarrollo Social FEMSA.

 

 

Desde hace más de 10 años, encontré en el voluntariado un propósito, un estilo de vida, y, sobre todo, mi vocación. Vocación que hoy, como Responsable de Desarrollo Social de FEMSA, tengo la fortuna de ejercer, fomentar y compartir con miles de colegas dentro del mundo corporativo.

 

Hoy en FEMSA y sus Unidades de Negocio, somos más de 44 mil voluntarios, entre colaboradores, familiares y amigos; sólo en el 2020, y a pesar de la situación de pandemia por la que atraviesa el mundo, buscamos la manera de transformar e impactar positivamente la vida de las comunidades en donde opera el negocio, dedicando casi 335 mil horas de trabajo y a través de más de 1,200 acciones y programas enfocados a mejorar la calidad de vida y bienestar de las personas.

 

Entre muchas otras de las actividades que promovemos en Desarrollo Social FEMSA, el voluntariado empresarial es sin duda una de las más gratificantes, ya que permite unir a la empresa y colaborador en una serie de objetivos en común: llevar un beneficio a la comunidad, generar un cambio social y juntos ser parte de la solución.

 

Sin duda es un gran reto, ya que, como organizaciones, con el fin de generar valor a nuestras comunidades debemos mantenernos informados y actualizados acerca de las necesidades de nuestro entorno, establecer alianzas con organizaciones e instituciones especializadas, y, sobre todo, generar una cultura de voluntariado dentro de la empresa.

 

Muchos crecimos con la falsa idea de que la única manera para ayudar a una comunidad necesitada es a través de ayuda económica o en especie; y aunque es cierto que ese apoyo trae consigo grandes impactos, estos representan sólo donativos. Lograr cambiar una vida, donando tiempo, talento y esfuerzo, sin esperar nada a cambio, eso, es lo que verdaderamente hace a un voluntario.

 

Por ello, es responsabilidad de nosotros como empresas impulsar, inculcar y transmitir a colaboradores una cultura de voluntariado, y servir de guía y puente entre su gente y las diferentes causas a las que como organización buscamos impactar. En FEMSA creemos que, si el colaborador tiene clara la definición de voluntariado, y está informado de la amplia gama de opciones para realizarlo, así como los diferentes formatos, horarios y facilidades que existen, muy probablemente buscará unirse a alguna que empate con sus intereses y posibilidades.

 

La comunicación juega un papel muy relevante en la creación de esta cultura, tanto hacia el interior como al exterior de la organización. Más allá de alardear sobre números e indicadores, dar a conocer el impacto del voluntariado corporativo es la mejor manera de sensibilizar y de llegar a más personas que nunca han tenido la oportunidad de involucrarse. Comunicar los testimonios de personas beneficiadas a través del voluntariado, así como el impacto que vamos logrando, es parte fundamental para contagiar nuestras ganas de ayudar a los demás, y demostrar cómo a través de pequeñas acciones, todos nosotros, no sólo el gobierno, podemos ser parte de la solución y de un cambio positivo en el mundo.

 

En FEMSA, el voluntariado está muy alineado a nuestro Marco Sostenible, buscando que nuestros programas impacten en cuatro causas: Apoyo Comunitario, Educación, Medio Ambiente y Salud y Bienestar.

 

De esta manera nos aseguramos de que el colaborador tenga la oportunidad de elegir aquella causa con la que más se identifique; es así como tenemos desde programas de construcción de viviendas y reforestación de árboles en espacios públicos, hasta tutores en escuelas públicas y brigadas médicas.

 

César Ruiz, Responsable de Desarrollo Social FEMSA

La pandemia no nos ha detenido, al contrario, este año fue una causa que nos movilizó a todos alrededor del mundo; por ello, participamos en actividades en línea para quienes estaban en casa, así como con el armado y entrega de paquetes con productos de higiene para combatir el COVID-19, entre muchas otras iniciativas más.

 

En FEMSA, nos llena de orgullo ver el compromiso que muestran los colaboradores en su trabajo de voluntarios, y cómo, al terminar una actividad, buscan seguir apoyando a esa causa o incluso a otras más.

 

Hemos sido testigo de cómo su pasión por ayudar se traduce en hechos, en ideas innovadoras, en propuesta de nuevas maneras de hacer las cosas, y en la continuidad que les dan a sus causas.

 

Y es así cómo, de la mano, empresa y colaborador, trabajamos por ser agentes de cambio, no sólo para las comunidades FEMSA, sino para nuestras familias, amigos y, sobre todo, para nosotros mismos.