Cultura Organizacional

Nuestra Misión y Visión

Hemos establecido una misión, una visión y unos valores que nos señalan el camino y sientan las pautas para la planeación de estrategias y proyectos encaminados al éxito para atraer y satisfacer la demanda de los consumidores, generar consistentemente valor económico para los accionistas, así como un mayor desarrollo social.

Nuestra Misión y Visión

Misión

Generar valor económico y social por medio de empresas e instituciones.

  •  Generamos valor económico a través del diseño, construcción y escalamiento de modelos de negocio masivos, que habilitan de manera diferenciada y eficiente a nuestros clientes en sus necesidades cotidianas.
  • Generamos valor social contribuyendo a mejorar las comunidades que servimos con nuestro actuar, con el desarrollo integral de nuestros colaboradores, y con propuestas de valor que generen bienestar.
Visión

Visión

El enfoque hacia el cumplimiento de nuestra misión sólo se compara con la pasión por alcanzar nuestros objetivos estratégicos.

  • Ser el mejor tenedor, socio y operador de largo plazo de nuestros negocios.
  • Aspirar a duplicar el valor del negocio cada 5 años.
  • Ser líderes en nuestros mercados.
  • Ser el mejor empleador y vecino de las comunidades en las que operamos.

Nuestros Valores

Vivimos el compromiso con un sentido de pertenencia y responsabilidad en nuestras acciones a través de los valores que forman parte integral de la organización, y proporcionan el fundamento para el desarrollo de una normatividad sobre la cual se toman decisiones y se ejecutan acciones con valor.

Un colaborador FEMSA genera un gran impacto, siempre busca trascender, antepone el bien mayor de la organización por encima de sus objetivos profesionales y se destaca por su:

  • Integridad y Respeto: Es íntegro en sus comportamientos y mantiene un trato respetuoso y digno con todas las personas.
  • Sentido de Responsabilidad: Es comprometido. Mide, reconoce y se hace cargo de sus acciones.
  • Sencillez y Actitud de Servicio: Percibe que todos son valiosos e importantes y siempre está dispuesto a colaborar y servir para beneficio de nuestra organización.
  • Pasión por Aprender: Está en búsqueda constante del aprendizaje y de nuevos retos que le permitan desarrollarse continuamente en un entorno dinámico.

La forma de trabajar de nuestros colaboradores soporta / desarrolla las capacidades distintivas de FEMSA y habilita nuestra estrategia.

  • Enfoque al Cliente: Siempre en busca de mejorar la propuesta de valor y experiencia de nuestros clientes.
  • Compromiso a la Excelencia: Enfoque en mejora continua para alcanzar la excelencia y generar valor.
  • Orientación a la Innovación: Cuestiona constantemente el status quo para transformar positivamente nuestro modelo de negocio.
  • Aptitud y Disposición a la Colaboración: Desarrolla los mejores equipos de trabajo y genera esfuerzos coordinados a través del pensamiento sistémico para habilitar a nuestros clientes.
Nuestros valores
Ideario Cuauhtémoc

Ideario Cuauhtémoc

Don Eugenio Garza Sada no solamente nos dirigió durante una etapa muy importante de la empresa, sino que basó sus decisiones en una serie de principios y conceptos que desarrolló con los años y a los que llamó el Ideario Cuauhtémoc. Este ideario se ha vuelto cada día más vigente y en FEMSA lo tomamos como una guía indispensable en nuestro desarrollo profesional y personal.

I
Reconocer el mérito en los demás

Por la parte que hayan tomado en el éxito de la Empresa y señalarlo de manera espontánea, pronta y pública. Usurpar ese crédito, atribuirse a sí mismo méritos que corresponden a quienes trabajan a las órdenes propias, sería un acto innoble, segaría una fuente de afecto e incapacitaría para comportarse como corresponde a un ejecutivo.

II
Controlar el temperamento

Debe tenerse capacidad para dirimir pacífica y razonablemente cualquier problema o situación, por irritantes que sean las provocaciones que haya que tolerar. Quien sea incapaz de dominar sus propios impulsos y expresiones, no puede actuar como director de una empresa. El verdadero ejecutivo abdica el derecho a la ira.

III
Nunca hacer burla

De nadie ni de nada. Evitar las bromas hirientes o de doble sentido. Tener en cuenta que la herida que asesta un sarcasmo nunca cicatriza.

IV
Ser cortés

No protocolario, pero sí atento a que los demás encuentren gratos los momentos de la propia compañía.

V
Ser tolerante

De las diversidades que puedan encontrarse en los demás.

VI
Ser puntual

Quien no puede guardar sus citas, muy pronto se constituirá en un estorbo.

VII
Si uno es vanidoso, hay que ocultarlo

Como el secreto más íntimo. Un ejecutivo no puede exhibir arrogancia ni autocomplacencia.

VIII
No alterar la verdad

Lo que uno afirme, debe hacerlo reflexionando; y lo que prometa, debe cumplirlo. Las verdades a medias pueden ocultar errores, pero por poco tiempo. La mentira opera como un bumerán.

IX
Dejar que los demás se explayen

Especialmente los colaboradores, hasta que lleguen al verdadero fondo del problema, aunque tenga que escuchárseles con paciencia durante una hora. Haría uno un pobre papel como director, si dominara una conversación en vez de limitarse a encauzarla.

X
Expresarse concisamente

Con claridad y completamente, sobre todo al dar instrucciones, Nunca estorba un buen diccionario a mano.

XI
Depurar el vocabulario

Eliminar las interjecciones. Las voces vulgares y los giros familiares debilitan la expresión y crean malentendidos.

XII
Asegurarse de disfrutar el trabajo

Es muy legítimo tener pasatiempos predilectos e intereses en otras cosas, pero si se estima como un sacrificio venir al trabajo, entonces lo que se necesita es un descanso y otra compañía en donde laborar.

XIII
Reconocer el enorme valor del trabajador manual

Cuya productividad hace posible la posición directiva y afirma el futuro de ambos.

XIV
Pensar en el interés del negocio más que en el propio

Es buena táctica. La fidelidad a la empresa promueve el propio beneficio.

XV
Análisis por encima de la inspiración o de la intuición

Este debe ser el antecedente para actuar.

XVI
La dedicación al trabajo

Beneficia al individuo, a la empresa y a la sociedad entera. En esto se asemeja a un sacerdocio.

XVII
Ser modesto

Si no se comprende que nada tienen que ver con el valor de la persona -el tamaño del automóvil o de la casa, o el número de amigos y de los clubes a que se pertenece, o los lujos y el rótulo de la puerta del despacho- y si estas cosas significan para uno más que la tarea bien y calladamente cumplida y los conocimientos y el refinamiento espiritual para adquirirlos, entonces se precisa un cambio de actitud o de trabajo.

Documentos disponibles